Nueva Gales del Sur transformará un ensayo temporal de reducción de daños en un programa recurrente para festivales de música.
Del ensayo a la política pública
El Gobierno estatal anunció 4,3 millones de dólares australianos para financiar servicios gratuitos y anónimos de análisis de sustancias en determinados festivales. La nueva etapa comienza en octubre y podría cubrir hasta 15 eventos al año.
Qué ocurrió durante el ensayo
Durante 12 meses, más de 1.800 personas acudieron al servicio y profesionales cualificados analizaron unas 1.500 muestras. Una evaluación independiente dirigida por la Universidad de Sídney asoció el programa con menos visitas hospitalarias de urgencia e ingresos en cuidados intensivos relacionados con drogas, frente a ediciones anteriores de los mismos festivales.
Cómo funciona
El público puede entregar una pequeña muestra para analizar su pureza, potencia y posibles adulterantes. Profesionales explican los resultados y ofrecen orientación sobre reducción de daños. También hay recipientes de descarte para quienes decidan no consumir la sustancia.
Los límites de la medida
El propio Gobierno subraya que el análisis no hace seguro el consumo y que las drogas ilícitas siguen siendo ilegales. La política parte de otra premisa: ante una conducta que ya ocurre, la información y el contacto con profesionales sanitarios pueden reducir daños graves.
