Hablamos con Houkes, DJ y productor del interior del estado de São Paulo que lleva casi una década en la música electrónica, sobre identidad artística, la evolución del tech house, la presión de las cifras en la industria y sus próximos pasos.
Llevas casi una década publicando música. Al comparar al Houkes de 2017 con el artista que eres hoy, ¿qué ha cambiado más en tu manera de producir, actuar y entender tu carrera?
Houkes: Han cambiado muchas cosas. En 2017 me preocupaba mucho más producir y publicar música, en parte porque todo era nuevo para mí. Hoy entiendo que ser artista va mucho más allá. Tengo una visión más amplia del proyecto: la música, la imagen, las actuaciones y, sobre todo, la construcción de una identidad.
También he madurado mucho como productor. Soy más exigente y no tengo tanta prisa por sacar un tema. Prefiero trabajarlo hasta sentir que representa el momento que estoy viviendo. Al actuar, también he entendido mejor qué funciona en la pista y, sobre todo, cómo conectar con el público.
Tu trayectoria comenzó muy ligada al interior del estado de São Paulo, especialmente a la región de Campinas. ¿Cuánto influyó esa escena en tu formación y qué ofrece que suele pasar inadvertido para quienes solo miran la capital?
Houkes: Fue fundamental. Campinas y toda la región fueron muy importantes para mi formación como artista. Aquí empecé a tocar, conocer gente, ir a fiestas y comprender de verdad lo que significa formar parte de la escena.
En el interior hay mucha gente con talento trabajando por la música electrónica, aunque no siempre recibe la misma visibilidad que la capital. A la vez, existe una gran cercanía entre artistas y público, y eso crea una escena muy auténtica. En el underground de la zona 019 pasan muchas cosas que merecen conocerse.

Has pasado por el house, el tech house y producciones más contundentes. ¿Existe ya una identidad que consideres definitivamente «Houkes» o prefieres dejar el proyecto abierto a otras direcciones?
Houkes: Creo que hoy sí existe una identidad Houkes. Quizá no pueda definirla con una palabra o un género, pero reconozco ciertos elementos al escuchar mis producciones. Siempre intento mantener una base que dé identidad al sonido.
El tech house es donde me encuentro ahora y donde mejor me expreso, sobre todo a través del groove, el bajo y la energía de la pista. Pero no me gusta atarme a una fórmula. Hay que seguir experimentando; el artista también debe evolucionar con la música.
Al principio citabas a productores brasileños como referentes y con el tiempo buscaste mucha inspiración en Europa. ¿Cómo equilibras esas influencias sin perder una identidad brasileña dentro de un género tan globalizado?
Houkes: Creo que lo mejor es no forzar una identidad brasileña. Soy brasileño, vivo la realidad de aquí y eso aparece de forma natural en mi música, en mi manera de pensar e incluso en cómo actúo.
Las referencias europeas son importantes para mí porque sigo mucho esa escena y siempre ha marcado tendencias en la música electrónica. Pero inspirarse no significa copiar. Intento transformar lo que me inspira dentro de mi propio lenguaje. Al final, creo que la identidad nace de esa mezcla.
Has vivido varias etapas del tech house brasileño. ¿Crees que el género ha evolucionado artísticamente o que las fórmulas, tendencias y resultados rápidos han vuelto más previsible parte de la escena?
Houkes: Un poco de ambas cosas. El tech house creció muchísimo y eso es bueno: llegaron más artistas, productores y público. Pero cuando un estilo crece tanto, algunos empiezan a seguir una fórmula simplemente porque funciona.
A veces escuchas varios temas y notas que la estructura o los elementos son muy parecidos. El reto es seguir lo que sucede sin perder personalidad. Las tendencias importan, pero no pueden pesar más que la identidad del artista. Hay que romper moldes para destacar de verdad.
«Hay que romper moldes para destacar de verdad»

Has publicado en distintos sellos, participado en recopilaciones como el sampler de LouLou Records para ADE y visto tus temas en manos de otros DJs. ¿Qué hace que un sello aporte verdadero valor a la carrera de un artista?
Houkes: Ya no me fijo solo en el nombre del sello. Por supuesto que importa publicar en uno reconocido, pero para mí lo principal es que exista una conexión real entre el sello y el artista.
Un buen sello debe llevar tu música a lugares a los que quizá no llegarías solo, mediante promoción, DJs, playlists, eventos o simplemente su credibilidad. Prefiero un lanzamiento con impacto real a publicar en un sello grande solo para añadirlo al currículo.
En 2022, alcanzar 100.000 reproducciones te pareció una señal de que ibas por buen camino. ¿Sigues viendo así las cifras o ha cambiado tu definición del éxito?
Houkes: En aquel momento, 100.000 reproducciones significaron muchísimo. Confirmaban que una canción mía llegaba a mucha gente, y eso me motivó mucho para seguir.
Sigo mirando las cifras, claro, pero ya no son mi única medida. Un tema puede no tener millones de reproducciones y, sin embargo, sonar en sesiones de DJs, llegar a una pista importante o presentar tu música a alguien nuevo. Para mí eso también es éxito.
La industria electrónica mide hoy a los artistas por reproducciones, seguidores, listas, interacción y alcance. ¿Hasta qué punto son necesarias esas métricas y cuándo distorsionan la forma de valorar la calidad y relevancia de un artista?
Houkes: Las métricas importan porque ayudan a entender el alcance de un artista. El problema empieza cuando importan más que la propia música.
Un artista puede tener millones de reproducciones sin ser necesariamente el más interesante ni el más relevante en términos artísticos. Del mismo modo, alguien con cifras menores puede construir una carrera sólida, actuar en buenos lugares y crear música que realmente tenga impacto.
Las cifras deben analizarse como parte del conjunto, no como una definición absoluta de calidad.
«Las cifras deben analizarse como parte del conjunto, no como una definición absoluta de calidad»

Casi diez años de carrera traen crecimiento, frustraciones y cambios de rumbo. ¿Cuándo tuviste que replantearte más seriamente el proyecto Houkes y qué te hizo continuar?
Houkes: El propio proceso de madurar como artista me ha hecho replantearme el proyecto varias veces. Hay momentos en los que trabajas mucho y esperas un resultado que simplemente no llega. Eso es difícil, sobre todo cuando has puesto tanta energía y expectativas.
La pasión por la música siempre me hizo seguir. Si solo se tratara de cifras o de la parte profesional, quizá en algunos momentos habría sido más fácil dejarlo. Pero cuando te gusta de verdad producir, actuar y ver que una canción tuya funciona en la pista, encuentras motivos para continuar.
Hoy veo que cada etapa difícil también contribuyó a construir Houkes. Sin ellas, no estaría aquí.
Después de tantos lanzamientos y etapas, ¿cuál sería un verdadero paso adelante? ¿Hay algún sello, escenario, colaboración o cambio artístico que simbolice un nuevo capítulo para Houkes?
Houkes: Quiero llevar a Houkes cada vez más lejos, especialmente a escala internacional. Quiero que mi música llegue a más DJs, más pistas y más personas fuera de Brasil.
Tengo un sueño concreto: publicar en CUFF, el sello de Amine Edge. Para mí sería un punto culminante de mi carrera, porque es un sello reconocido dirigido por alguien a quien admiro mucho.
También me gustaría colaborar con artistas que admiro y actuar en lugares que siguen siendo objetivos para mí. Pero quiero que cada nuevo paso tenga sentido dentro de la historia del proyecto.
El próximo capítulo será precisamente crecer sin perder la identidad que he construido. Aún quiero hacer muchas cosas y, después de diez años, quizá lo más interesante sea darme cuenta de que queda mucho camino por recorrer.

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